Por qué Historias con Lupa

Si uno le pone una lupa a una tela aparentemente lisa descubre nudos impensados, hilos desparejos antes imperceptibles. Lo mismo pasa con la Historia. Cuando uno la mira con una lente inquisitiva, aparecen las vidas privadas, las mezquindades y los heroísmos y, en el fondo silencioso, los deseos, esos que explican de verdad las conductas. Esto queremos aquí: mostrar las historias con minúscula, los hilos imperfectos pero espléndidos que forman el tejido de la Historia con mayúscula.

Pero hay también otro modo. Una historia, esta vez de lo más íntimo, el cuerpo, escrita con imágenes. Para eso hay que ir a www.imagenesdelcuerpo.blogspot.com.

sábado, 21 de septiembre de 2013

Aquellas primaveras

Esta imagen de Manuela y Simón es mentira. Ese 
amor temerario no sabía de retratos, ni de cárceles. 
Le guardo la primavera de mis senos y el envolvente terciopelo de mi cuerpo (que son suyos)
Así le escribía, en 1825, Manuela Sáenz a Simón Bolívar. La Libertadora del Libertador, la coronela, bajó al Perú a hacer el amor y la guerra. Cinco años después, en 1830, vino la muerte antes de la muerte: la guadaña de la tuberculosis segó a Simón como si fuera trigo maduro, que no lo era. No se sabe cómo hizo Manuela para sobrevivir los veinte y pico de años que duró posteriormente. Acaso lo hizo leyendo las cartas que se cruzaron. 

“Aquí estoy yo, ¡esperándole! No me niegue su presencia de usted. Sabe que me dejó en delirio y no va a irse sin verme y sin hablar… con su amiga, que lo es loca y desesperadamente". 
Manuela
“Pienso en tus ojos, tu cabello, en el aroma de tu cuerpo y la tersura de tu piel y empaco inmediatamente, como Marco Antonio fue hacia Cleopatra. Veo tu etérea figura ante mis ojos, y escucho el murmullo que quiere escaparse de tu boca, desesperadamente, para salir a mi encuentro. 
Espérame, y hazlo ataviada con ese velo azul y transparente…”
Simón
“Bien sabe usted que ninguna otra mujer que usted haya conocido, podrá deleitarlo con el fervor y la pasión que me unen a su persona, y estimula mis sentidos. Conozca usted a una verdadera mujer, leal y sin reservas". 
Manuela