Por qué Historias con Lupa

Si uno le pone una lupa a una tela aparentemente lisa descubre nudos impensados, hilos desparejos antes imperceptibles. Lo mismo pasa con la Historia. Cuando uno la mira con una lente inquisitiva, aparecen las vidas privadas, las mezquindades y los heroísmos y, en el fondo silencioso, los deseos, esos que explican de verdad las conductas. Esto queremos aquí: mostrar las historias con minúscula, los hilos imperfectos pero espléndidos que forman el tejido de la Historia con mayúscula.

Pero hay también otro modo. Una historia, esta vez de lo más íntimo, el cuerpo, escrita con imágenes. Para eso hay que ir a www.imagenesdelcuerpo.blogspot.com.

domingo, 18 de enero de 2026

El día en que Borges se suicidó

“El otro J. L. B. (el otro y verdadero Borges, el que me justifica de un modo suficiente pero secreto) cumplió esa tarde (acaso por primera vez) con sus obligaciones de auxiliar segundo (doscientos diez pesos al mes; con los descuentos, ciento noventa y nueve) en cierta biblioteca ilegible del hinterland de Boedo, adquirió un revólver en una de las armerías de la calle E. Ríos, adquirió una novela ya leída (Ellery Queen: The Egyptian Cross Mystery) en Constitución, sacó un pasaje de ida a Adrogué -Mármol-Turdera, fue al hotel La  Delicia , consumió y dejó impagas dos o tres cañas fuertes y se descargó un balazo definitivo en una de las piezas altas. Dejó este poema evidentemente bosquejado en la biblioteca (así lo demuestra el membrete que textualmente copio".

No parece ficción. Este manuscrito fue encontrado en un cuaderno de hojas cuadriculadas y tapas negras. Borges lo habría escrito en 1940. Era un bibliotecario desangelado y, se dice, estaba enamorado sin esperanzas de Haydée Lange.